Última actualización: 19 de junio de 2026 | Revisado según los datos oficiales del Tesoro Público y las fichas de los principales ETFs

Aviso importante: No somos asesores financieros. La información de este artículo tiene un propósito exclusivamente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni de inversión personalizado. Aunque la renta fija se considera generalmente menos arriesgada que la renta variable, no está exenta de riesgos. Las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. Verifica siempre los datos actualizados en las fuentes oficiales antes de invertir.
Introducción
La renta fija ha recuperado protagonismo entre los inversores españoles tras años de tipos de interés prácticamente a cero. Las letras del Tesoro, que en 2021 ofrecían rentabilidades negativas, vuelven a ofrecer rendimientos competitivos. Los bonos y obligaciones del Estado a medio y largo plazo pagan cupones que no se veían desde hace una década. Sin embargo, «renta fija» no significa «rentabilidad fija garantizada para siempre». Existen matices importantes que conviene entender antes de invertir.
En este artículo explicamos qué opciones de renta fija hay disponibles en España, cómo funcionan, qué rentabilidad ofrecen en junio de 2026 y cuándo tiene sentido incluirlas en tu cartera de inversión.
Qué es la renta fija y cómo funciona
La renta fija son, en esencia, préstamos que tú le haces a un emisor (un gobierno, un banco, una empresa) a cambio de recibir tu dinero de vuelta en una fecha determinada, más unos intereses previamente acordados. Se llama «fija» porque, a diferencia de las acciones, conoces de antemano cuánto vas a cobrar y cuándo, siempre que mantengas el título hasta su vencimiento.
Renta fija frente a renta variable
Por el contrario, en renta variable (acciones, ETFs de bolsa), no sabes cuánto vas a ganar ni cuándo. En renta fija, sí lo sabes si mantienes hasta vencimiento. No obstante, si necesitas vender antes del vencimiento en el mercado secundario, el precio puede haber subido o bajado, y podrías obtener más o menos de lo que pagaste. Por eso, la renta fija solo es verdaderamente «fija» si mantienes hasta el final. Este matiz es fundamental y muchos inversores lo desconocen cuando compran su primer bono o letra.
Las tres categorías de renta fija en España
Además, en España el inversor particular tiene acceso a tres grandes categorías de renta fija pública: las letras del Tesoro, los bonos del Estado y las obligaciones del Estado. Las letras son deuda a corto plazo (3, 6, 9 o 12 meses), con un importe mínimo de 1.000 euros y emitidas al descuento, lo que significa que pagas menos de 1.000 euros y recibes 1.000 euros al vencimiento, siendo la diferencia tu rentabilidad. Los bonos son deuda a medio plazo (3 y 5 años) que pagan un cupón periódico semestral. Las obligaciones funcionan igual que los bonos pero con plazos más largos: 10, 15, 30 e incluso 50 años, con rentabilidades generalmente más altas a cambio de bloquear el dinero durante mucho más tiempo.
Deuda pública frente a depósitos bancarios
Por otra parte, una ventaja importante de la deuda pública española frente a los depósitos bancarios es que está respaldada directamente por el Estado, sin el límite de 100.000 euros del Fondo de Garantía de Depósitos. Además, las letras del Tesoro están exentas de retención a cuenta, aunque los rendimientos deben declararse igualmente en la Renta.
Rentabilidades actuales y cómo comprar
En junio de 2026, las rentabilidades de la deuda pública española se sitúan en niveles que, aunque inferiores a los picos de 2023, siguen siendo competitivos frente a la mayoría de depósitos de la banca tradicional. Además, puedes comparar esas cifras con las mejores cuentas de ahorro en España.
| Producto | Plazo | Rentabilidad última subasta (orientativa) |
|---|---|---|
| Letras del Tesoro | 3 meses | ~2,10% |
| Letras del Tesoro | 6 meses | ~2,30% |
| Letras del Tesoro | 12 meses | 2,635% – 2,651% |
| Bonos del Estado | 3 años | 2,675% |
| Bonos del Estado | 5 años | 2,911% |
| Obligaciones del Estado | 10 años | 3,392% |
| Obligaciones del Estado | 15 años | 3,863% |
Datos de las subastas de mayo de 2026. Las rentabilidades varían en cada subasta. Consulta siempre los resultados actualizados en tesoro.es.
Como puedes ver, a mayor plazo, mayor rentabilidad. Sin embargo, también mayor riesgo si necesitas vender antes de vencimiento, ya que el precio de los bonos a largo plazo fluctúa más ante cambios en los tipos de interés.
Cómo comprar letras del Tesoro
Para comprar letras del Tesoro como inversor particular, tienes dos opciones principales. La primera es hacerlo directamente a través del Banco de España, ya sea presencialmente en sus sucursales o de forma telemática a través de la web del Tesoro Público, sin pagar comisión de intermediación. La segunda es hacerlo a través de tu banco o broker habitual, que suele cobrar una comisión por el servicio, reduciendo ligeramente la rentabilidad neta. Los brokers digitales como Trade Republic o DEGIRO no ofrecen acceso directo a las subastas del Tesoro español, aunque sí permiten comprar ETFs de renta fija que invierten en deuda pública española y europea. Si necesitas ayuda para elegir broker, puedes consultar nuestra guía de brokers para invertir en España.
La estrategia de la escalera de vencimientos
Asimismo, una estrategia popular entre inversores conservadores es el llamado laddering o escalera de vencimientos. Consiste en repartir tu inversión en letras con distintos plazos (por ejemplo, 3.000 euros a 3 meses, 3.000 a 6 meses, 3.000 a 9 meses y 3.000 a 12 meses). De esta forma, cada trimestre vence una parte de tu inversión, dándote liquidez periódica sin renunciar a la rentabilidad de los plazos más largos. Cuando cada bloque vence, lo reinviertes al plazo más largo de la escalera, manteniendo el ciclo de forma indefinida.
ETFs de renta fija: la alternativa más cómoda
Por otro lado, si no quieres estar pendiente de subastas, vencimientos y reinversiones, los ETFs de renta fija ofrecen una forma mucho más sencilla de invertir en este tipo de activos. Un solo ETF puede contener cientos de bonos de distintos emisores, plazos y países, proporcionando diversificación instantánea con una sola compra.
Los principales ETFs de renta fija accesibles para inversores europeos incluyen el iShares Core Euro Government Bond (TER 0,07%), el Vanguard EUR Eurozone Government Bond (TER 0,07%), el iShares Global Aggregate Bond (TER 0,10%) y el Amundi Euro Government Bond (TER 0,14%). Todos ellos están domiciliados en Irlanda o Luxemburgo, cumplen normativa UCITS y están disponibles en la mayoría de brokers europeos.
| ETF | Contenido | TER | Tipo |
|---|---|---|---|
| iShares Core Euro Govt Bond | Bonos gobiernos zona euro | 0,07% | Acumulación o distribución |
| Vanguard EUR Eurozone Govt Bond | Bonos gobiernos zona euro | 0,07% | Distribución |
| iShares Global Aggregate Bond | Bonos globales (gobiernos + empresas) | 0,10% | Acumulación |
| Amundi Euro Government Bond | Bonos gobiernos zona euro | 0,14% | Acumulación |
Datos orientativos de junio de 2026. Consulta siempre la ficha KID actualizada de cada ETF.
Además, la ventaja principal de los ETFs frente a comprar bonos individuales es la diversificación, la liquidez (puedes comprar y vender en cualquier momento) y el importe mínimo bajo (desde unos pocos euros, frente a los 1.000 euros mínimos de las letras). El inconveniente principal es que un ETF de renta fija no tiene fecha de vencimiento fija: su precio fluctúa con los tipos de interés, por lo que no ofrece la certeza de «mantengo hasta vencimiento y recupero mi dinero» que sí ofrece un bono individual. Además, tiene una comisión (TER) que, aunque baja, reduce ligeramente la rentabilidad frente a comprar directamente en el Tesoro.
Letras del Tesoro vs cuenta remunerada vs depósito
Esta es la comparativa que se hace la mayoría de ahorradores conservadores en España. Las tres opciones son de bajo riesgo, pero tienen diferencias relevantes que conviene entender para elegir bien.
| Aspecto | Letras del Tesoro | Cuenta remunerada | Depósito a plazo fijo |
|---|---|---|---|
| Rentabilidad (junio 2026) | 2,10% – 2,65% | 2,50% – 3,50% | 2,00% – 3,00% |
| Liquidez | Al vencimiento (o mercado secundario) | Total, en cualquier momento | Al vencimiento (penalización anticipada) |
| Garantía | Estado español (sin límite) | FGD hasta 100.000 € | FGD hasta 100.000 € |
| Retención fiscal | Exenta de retención | 19% a cuenta | 19% a cuenta |
| Importe mínimo | 1.000 € | Sin mínimo habitual | Variable según entidad |
En primer lugar, las letras del Tesoro convienen especialmente cuando el importe a invertir supera los 100.000 euros, ya que al estar respaldadas por el Estado no tienen el límite del Fondo de Garantía de Depósitos que sí aplica a cuentas y depósitos bancarios. Además, al estar exentas de retención a cuenta, el capital trabaja al completo hasta que haces la declaración de la Renta, lo que supone una pequeña ventaja financiera frente a los productos bancarios.
En cambio, la cuenta remunerada es más práctica para importes inferiores a 100.000 euros y cuando necesitas liquidez total. En junio de 2026, las mejores cuentas remuneradas ofrecen rentabilidades similares o incluso superiores a las letras, sin necesidad de esperar a vencimiento ni de acudir a subastas. Puedes consultar las opciones actuales en nuestra comparativa de cuentas remuneradas.
Por su parte, el depósito a plazo fijo ocupa un punto intermedio: ofrece un tipo fijo garantizado durante un periodo determinado, pero sin la liquidez de la cuenta remunerada ni la ventaja de garantía ilimitada de las letras. Para la mayoría de ahorradores con importes moderados, la cuenta remunerada suele ser la opción más versátil.
El papel de la renta fija dentro de una cartera de inversión
Por otra parte, la renta fija no es solo para ahorradores conservadores. También cumple una función importante dentro de una cartera diversificada que incluya renta variable, actuando como amortiguador de la volatilidad.
De hecho, cuando la bolsa cae, los bonos de calidad (especialmente la deuda pública) tienden a mantener su valor o incluso a subir, ya que los inversores buscan activos seguros. En consecuencia, tener una parte de tu cartera en renta fija reduce la volatilidad total de tu inversión. Si tu cartera es 100% renta variable y cae un 30%, verás una caída del 30%. Si es 70% renta variable y 30% renta fija, la caída será considerablemente menor. Esa diferencia, que puede parecer pequeña en términos numéricos, es enorme en términos psicológicos: puede ser la diferencia entre mantener la calma y vender todo presa del pánico.
En cualquier caso, la proporción adecuada de renta fija depende de tu horizonte temporal y tu tolerancia real al riesgo. Una regla orientativa habitual (aunque no universal) es que los inversores más jóvenes, con décadas por delante hasta la jubilación, pueden permitirse un peso menor de renta fija (10-30%), mientras que los inversores más cercanos a la jubilación deberían aumentar progresivamente esa proporción (50-70% o más) para proteger el capital acumulado.
| Perfil | Renta variable | Renta fija |
|---|---|---|
| Agresivo (25-35 años) | 70-90% | 10-30% |
| Equilibrado (35-50 años) | 50-70% | 30-50% |
| Conservador (50-65 años) | 30-50% | 50-70% |
| Muy conservador (jubilado) | 10-30% | 70-90% |
Por último, si quieres saber cómo construir una cartera que combine renta fija y variable de forma equilibrada, puedes consultar nuestro artículo sobre cómo invertir 10.000 euros.
Riesgos de la renta fija que muchos ignoran
Aunque la renta fija se percibe como «segura», tiene riesgos propios que conviene conocer antes de invertir. El más relevante es el riesgo de tipo de interés: si los tipos suben después de que hayas comprado un bono, el precio de tu bono en el mercado secundario baja. Esto no te afecta si mantienes hasta vencimiento, pero sí si necesitas vender antes. Cuanto más largo sea el plazo del bono, mayor es este riesgo. Una obligación a 30 años puede perder un 20-30% de su valor si los tipos suben significativamente, lo que contradice la percepción de que la renta fija es «segura» en todos los casos.
Otro riesgo importante es el de la inflación. Si la inflación supera la rentabilidad de tu bono o letra, estás perdiendo poder adquisitivo en términos reales, aunque nominalmente estés ganando dinero. Por ejemplo, si tu letra rinde un 2,65% pero la inflación es del 3%, tu rentabilidad real es negativa: tu dinero compra menos al final del periodo de lo que compraba al principio.
Por último, en el caso de los bonos corporativos (deuda emitida por empresas, no por el Estado), existe el riesgo de crédito: la posibilidad de que el emisor no pueda devolver el dinero. En deuda pública de países sólidos como España o Alemania este riesgo es muy bajo, pero en bonos de empresas con menor solvencia o de países con finanzas más frágiles, existe la posibilidad real de impago. Por eso, la deuda de mayor riesgo crediticio paga rentabilidades más altas como compensación.
Fiscalidad de la renta fija en España
La fiscalidad varía según el producto concreto. Los rendimientos de las letras del Tesoro están exentos de retención a cuenta, lo que significa que el Tesoro no te retiene nada al pagarte, aunque debes declarar esos rendimientos como rendimientos del capital mobiliario en la Renta y tributar al tipo correspondiente (19%-30% según el tramo). Los bonos y obligaciones del Estado sí están sujetos a retención del 19% sobre los cupones que pagan periódicamente.
En cuanto a los ETFs de renta fija, las ganancias al vender tributan como ganancias patrimoniales (19%-30%). Si el ETF es de distribución y reparte cupones, esos pagos tributan como rendimientos del capital mobiliario con retención del 19%.
| Producto | Retención a cuenta | Tributación en Renta |
|---|---|---|
| Letras del Tesoro | Exentas | Rendimiento del capital mobiliario |
| Bonos y Obligaciones del Estado | 19% sobre cupones | Rendimiento del capital mobiliario |
| ETF renta fija (venta con ganancia) | No hay retención | Ganancia patrimonial (19%-30%) |
Errores habituales al invertir en renta fija
El error más frecuente es pensar que renta fija significa «sin riesgo». El riesgo es menor que en renta variable, pero existe, especialmente si vendes antes de vencimiento o si la inflación supera la rentabilidad obtenida. Otro error habitual es comprar bonos a muy largo plazo sin entender cómo les afectan los cambios en los tipos de interés: el inversor que compró obligaciones a 30 años pensando que eran «seguras» y luego vio cómo perdían un 25% de su valor al subir los tipos aprendió esta lección de forma dolorosa.
También conviene evitar pagar comisiones excesivas por comprar letras a través del banco, cuando hacerlo directamente en el Tesoro Público es completamente gratuito. Por último, es importante no confundir la rentabilidad anunciada en la subasta con la TAE equivalente: las letras se emiten al descuento, por lo que la rentabilidad real para el inversor es ligeramente superior al tipo publicado.
Preguntas frecuentes
¿Son seguras las letras del Tesoro?
Sí, están respaldadas por el Estado español. Para importes superiores a 100.000 euros, ofrecen mayor seguridad que los depósitos bancarios, ya que no tienen el límite del Fondo de Garantía de Depósitos.
¿Puedo perder dinero con letras del Tesoro?
Si mantienes hasta vencimiento, no (salvo un escenario extremo de impago del Estado). Sin embargo, si vendes antes en el mercado secundario, el precio podría ser inferior al de compra dependiendo de cómo hayan evolucionado los tipos de interés.
¿Qué rinde más, una letra del Tesoro o una cuenta remunerada?
En junio de 2026, las mejores cuentas remuneradas ofrecen rentabilidades similares o ligeramente superiores a las letras. La cuenta remunerada tiene la ventaja de la liquidez total. Las letras tienen la ventaja de no tener límite de garantía y de estar exentas de retención.
¿Puedo comprar letras del Tesoro desde Trade Republic o DEGIRO?
No directamente en subasta. Sin embargo, puedes invertir en ETFs de renta fija que incluyen deuda pública española y europea, lo que ofrece una exposición similar con mayor diversificación y sin necesidad de gestionar subastas ni vencimientos.
¿Los rendimientos de las letras están exentos de impuestos?
No. Están exentos de retención a cuenta (el Tesoro no te retiene nada al pagarte), pero los rendimientos sí deben declararse en la Renta como rendimientos del capital mobiliario y tributar al tipo correspondiente.
¿Cuánta renta fija debería tener en mi cartera?
Depende de tu edad y tolerancia al riesgo. Como orientación general, los inversores más jóvenes pueden mantener un 10-30% en renta fija, mientras que los más cercanos a la jubilación deberían tener un 50-70% o más. Lo importante es que la proporción refleje tu capacidad real de tolerar caídas sin vender en pánico, no solo tu preferencia teórica.
